Vénus en aspecto tenso con Neptuno.

Gabriela Tucci
Alumna de la escuela

En este caso notamos un estado de ensoñación permanente unido a muy altos ideales. La persona puede llegar a vivir en un estado de fantasía interminable, sin poder encontrar el límite o la forma de concretar valores y acciones reales. Esto se podrá expresar tanto en las relaciones afectivas, laborales o en situaciones diarias concretas, tales como el cuidado físico, llevar los chicos al colegio, asistir a su trabajo, etc. En el caso de una mujer, su estado de ensoñación la llevará a buscar a su príncipe azul, su cuento de hadas, sin hallar ni poder encarnar en un hombre una relación terrenal, con sus desperfectos, dudas y sinsabores. Lo mismo se aplica en el caso de un varón: estará embarcado en la búsqueda de "la diosa" que colme todas sus expectativas.

Como ya sabemos, es la vida real la que nos brinda la oportunidad de construir un yo, una identidad, observándonos en el espejo de los otros y reconociendo en ellos nuestros propios defectos, miedos o dudas, ¡y también valores!, pero en este caso el espejo está cubierto por una espesa niebla.

Las personas con este aspecto suelen estar pendientes de momentos de perfección que luego les resulta imposible plasmar. Esto las frustra, caen en el aislamiento y luego vuelven a generar el mecanismo de ensoñación. Suelen tener dificultad para disfrutar de los pequeños placeres de la vida: una tarde de sol, una reunión con amigos, la posibilidad de mirar a alguien a los ojos y encontrar allí un contacto real, una posibilidad de relación sin embarcarse en un viaje sin final.

Suelen fabular con amores platónicos, evadiéndose así de la realidad, donde las formas y las exigencias diarias les pesan, asfixian y ahogan.

Es importante que comiencen a adquirir en primer lugar discernimiento (Virgo), que logren conectarse con sus necesidades profundas, y finalmente que se esfuercen por encarnarlas con responsabilidad ( Saturno).Que logren plantearse pequeñas acciones o ideales a corto plazo, para así, sí, comenzar a resolver este aspecto tenso, y poder manifestar a través de Venus, el amor universal y la disolución con el Todo del que nos habla Neptuno, pero plasmados en acciones o relaciones concretas y valederas. Se podrá sugerir también algún tipo de contacto con el arte, ya que, como cualquier otro transpersonal, a Neptuno no lo podemos trabajar con la voluntad. A través de la casa V (Cinco) evaluaremos sus posibilidades artísticas, hobbies, niño interior y sugeriremos música, danza, teatro o lo que creamos conveniente.

El arte (regido por Venus) sería una de las principales arterias por dónde podría fluir todo este caudal de energía, sumergiéndose en el Amor universal, y viviendo así pequeños ideales día a día, sin sentir frustración o desesperanza. Que hagan de su día y accionar Su Templo Sagrado, sería en buena medida la resolución de este aspecto.