EGRESADOS 2018: TEXTO LEÍDO DURANTE LA CEREMONIA

 

Agustina Piñero – Alejandra Alvarez – Andrea Pizzo – Berenice Charpin – Christina Hasenclever – Eduardo Aguirre – María Emilia Gil – Juan Sackmann – Karen Lund Petersen – Leticia Viarenghi – Patricia Ares.

 

Desde sus inicios, es una tradición en nuestra Escuela reunirnos para celebrar cuando un grupo de alumnos egresa. Les proponemos que se expresen, volcando sus sentimientos en la forma que elijan. Estos son suss textos…

 

 

(ARIES) Hace mucho mucho tiempo, en una fresca mañana otoñal accionaste con impulso y llegaste a esta misma aula a tu primera clase de Astrología. Ese día no lo sabías, pero estabas dando el primer paso de un camino largo y pausado que te transformó.

(TAURO)  Con la constancia de los sucesivos jueves, el proceso fue tomando forma. 

(GEMINIS)  Una vez más eras alumno; con cada clase cruzaste puentes que te encaminaron a la tierra de la paradoja, la dualidad, la correspondencia y los seres elementales. Dudaste, ¿te acordás? En las certezas de tu vida adulta reaparecieron las joviales curiosidad y duda.

(CÁNCER)  Y te diste cuenta de que habías pasado a ser parte de una pequeña aldea de estudiantes. Un hilo de cariño sutilmente los iba uniendo cada vez que te reunías con ellos alrededor del fuego del conocimiento. 

(LEO)  El fogón. La noche. Oscuridad... Oscuridad... Oscuridad... A tu alrededor visualizás el titilar de estrellas. Elegís una estrella, una que para vos es única. Y sentís cómo te acercás sin necesidad de moverte. Tanto te acercás que sos uno con tu estrella. Y allí, en ella, ves una puerta. Se abre a tu paso e ingresás a un suntuoso salón real colmado de luz rosada. Sos la luz rosada. Sos el centro de tu estrella desde donde irradiás haces de luz.

(VIRGO) Sentí los latidos de tu corazón. Los latidos de tu corazón siempre estuvieron presentes. Fueron marcado el ritmo de este gran proceso: el sucederse de las estaciones, el orden de un tiempo para cada cosa.

(LIBRA) La luz brilló sobre la verdad. Y de su mano, la belleza. De la mano. De la mano de otro que también viajaba por este proceso.

(ESCORPIO)  Y llegó el tiempo de bajar... bajar... y bajar... Tanto que ya la luz escaseaba... tanto que tuviste que dejar morir ciertas cosas para poder seguir este camino. Encontraste sombra en la sombra. Conectaste con el dolor. Con los secretos. Sombra. Dejaste una muda de piel. Y no fue fácil pero así pudiste alzar la mirada. 

(SAGITARIO)  Y allí, arriba, volviste a sentir el entusiasmo por el viaje y galopaste con confianza en cuerpo, mente y espíritu. El viaje por la tierra de la Gracia…

(CAPRICORNIO) Te impulsó a subir cuando apareció la montaña... y subir y subir... La montaña exigió cada vez más de vos. Tu velocidad disminuyó pues el camino se angostó. Y cada paso, de aquí en adelante, se da con responsabilidad. Acatando las leyes universales que ya son parte tuya. Vos. Responsable.

(ACUARIO)  Estás en medio del gran cielo. Tu estrella. Vos. Tu brillo.  El salón real del cual se infunde la luz rosada comienza a volverse traslúcido. A la distancia vislumbrás otras estrellas que también irradian luz. Lentamente vas tomando conciencia de esas otras estrellas. Hasta darte cuenta que vos y ellas son parte de una misma constelación. Una única constelación. 

(PISCIS) El viaje ha concluido. Y hoy las almas que transitaron juntas este proceso se reunen. La mesa está servida. A partir de ahora tomáte unos instantes para meditar o conectar con aquello que vos quieras brindar a esta mesa. Y luego, tomáte unos instantes para disfrutar de este ágape. 
Aquí mueren las palabras…

 

 

LA ASTROLOGÍA ME RECUERDA…..

 

Texto de Eduardo Aguirre

 

La Astrología me recuerda el amanecer de mí Ser,

Donde Colores iridiscentes cambian su tonalidad y se combinan de manera que ninguna mente humana sería capaz de lograr,

La astrología me recuerda mi capacidad de amar la sabiduría,

Donde puedo ver y significar la experiencia que me rodea. Y cuando no logro encontrar el significado, la astrología también me permite entregarme mansamente, ya que más de una vez experimenté el orden que subyace.

La astrología me recuerda la humildad inherente al que se reconoce como un buen terapeuta, donde cada carta es única e irrepetible y el logro descansa en dar con la necesidad del momento.

La astrología me recuerda todas aquellas personas que entregaron su vida a una obra que los excedía, cierro los ojos por un momento y veo a Juana Inés de La Cruz escribiendo unos versos que solo el espíritu puede dibujar. A Ella Le doy las gracias, en representación de todas las personas que mostraron con su “propia” vida que el espíritu sopla en todas partes.

La astrología me recuerda la belleza del sol, de la luna, de los cometas, de las estrellas, de las galaxias y en este recuerdo me invita a salir, mirar el cielo y no olvidar que el conocimiento es algo vívido.

Siento que ya es suficiente y no quiero cansarlos con tantos recuerdos, así que volvamos al presente, único lugar donde se reconcilian los opuestos y por un instante sintamos el equilibrio de este momento.

Estoy muy agradecido a todos ustedes, por permitirme seguir las clases a distancia. A Leonor por abrir la posibilidad y a mis compañeros por hacerla posible. Este ciclo que termina hoy nos seguirá abriendo eternamente y si en esta vida nos volvemos a encontrar estaré muy feliz.

Eduardo.