Júpiter Quintil Urano: “Un rayo de espiritualidad”

 

Angeles Shaw Estrada - Alumna del Módulo VI

 

“Cuando el discípulo está listo, el maestro se presenta”, y esta vez lo hará de forma inesperada; será un maestro inconstante y excéntrico que traerá nuevas y revolucionarias ideas y luchará por defenderlas. Justiciero de la igualdad, la libertad y la libre expresión. Sus creencias nada tendrán que ver con las que le inculcaron de pequeño. Serán diferentes, vanguardistas e innovadoras y llegarán a su mente de forma inconclusa, como una descarga, un rayo, desestabilizando y desestructurando viejas formas .

 

Júpiter y Urano, el arquetipo del Maestro y del Loco, vinculados con el más sutil de los aspectos.

Júpiter, el planeta más grande de todos, Zeus, el rey de los dioses, dios del Olimpo, guardián de la religión, padre de muchos, guía y maestro.

También se lo conoce como el arquetipo del Religioso, del Ángel. Su función es guiar la energía desde la Fuente hacia el sitio indicado, proporcionando su cuota de buena suerte!

Todo lo que toca lo expande, brindándonos mucha confianza, abundancia y plenitud. Cuando nos encontremos perdidos es a él a quien hay que tomarle la mano; él nos indicará el camino hacia nuestro interior para encontrar a nuestro propio guía interno, más espiritual y lleno de júbilo.

Urano, el Padre Cielo, el genio, el loco, único e irrepetible, destructor de formas contenidas y pautas preestablecidas, nos conecta con nuestra originalidad y creatividad. Nos invita a cambiar, mutar, a hacer saltos cuánticos, a romper con lo establecido; nos libera de viejas ataduras y nos propone vivir en la sincronicidad, sin tiempo. El no discrimina ni excluye nada; por el contrario, tolera y le atrae lo diferente. Tanto que nada lo conforma. Rápido y súper enérgico, intermitente, Urano es el instante que jamás volverá a repetirse.

 

Júpiter expande lo que toca y Urano lo electriza; tenemos acá entonces una combinación excitante. Algo así como el loco super alegre, el Ángel eléctrico, el mutante bondadoso, el genio confianzudo, la chispa divina, o el revolucionario religioso.

 

Quien tenga este aspecto en su carta natal, y logre tener ambos planetas en luz, podrá disfrutar de esta excéntrica combinación. Tendrá un talento nato y una habilidad excepcional, que traerá de otras vidas para poder aportarle al mundo algo propio.

Júpiter será el causante de descargas de tanta electricidad y energía uraniana, y la guiará hacia adentro para encontrar el propio camino, uno nuevo.

Estas personas tendrán sus propias creencias, seguramente diferentes a las que mamaron; no seguirán mandatos en cuanto a religión ni educación, sino que serán buscadores de la Verdad. Vivirán experiencias diferentes y tratarán de encontrarle el sentido y significado a cada una de ellas.

Buscarán integrar el concepto de Verdad con el concepto de Fe.

Priorizarán la libertad y la independencia sobre todas las cosas, y serán propensas a las ideas, pensamientos e ideales libres y radicales.

Creerán, confiarán y pelearán por causas mayores.

Podría ser el quintil de alguien que trajo al mundo nuevas religiones y creencias, o revolucionarios en busca de reformas educativas, utópicas, inalcanzables.

Ejemplos de personas con aspectos entre Urano y Jupiter son:

Einstein, científico genio que transformó los supuestos básicos sobre la realidad como la percibíamos. Si bien él tenia un aspecto tenso, igualmente lo utilizó de forma increíble. Lo suyo fue una revolución en el pensamiento científico; un salto intuitivo sin precedentes.

Maria Montessori tenia un semisextil entre estos planetas, y podemos ver que sus métodos pedagógicos de principios del siglo XX fueron muy innovadores y radicales, proponiendo una educación con un estilo mucho mas libre y personalizado.

Franklin D. Roosevelt también tenia un trígono casi partil. También tenían este aspecto John F. Kennedy, Fidel Castro, Richard Tarnas, Bertrand Russell, Henry Ford, Antoine de Saint-Exupery entre otros.