Carta de Sigmund Freud: análisis de sus diferentes núcleos

Setiembre de 2010

Este trabajo fue desarrollado por algunos de los alumnos que están cursando el Módulo IV, los miércoles a las 10 horas.
Coordinadores: Joaquín Santos y Rocío Vergara

Rádix de Sigmund Freud:
May 06, 1856
06:30:00 PM GMT
Freiberg-Austria
013E20’00» 50N54’00»

CONTEO DE ELEMENTOS Y CRUCES:

Fuego: 1 Tierra: 6 Aire: 5 Agua: 2
Cardinal: 2 Fija: 7 Mudable: 5

Modalidad: Fijo de Tierra – Tauro

CONFIGURACIONES: Denominamos de esta forma a diferentes juegos de aspectos planetarios que pueden formar a través de la Carta tres, cuatro o más Planetas. Entre las principales Configuraciones podemos mencionar están: el Gran Trígono, la Gran Cuadratura, la T Cuadrada, el YOD (o Dedo de Dios), el Asa de Balde, el Mapa en Tren, etc.

En la Carta de Freud pudimos identificar las siguientes Configuraciones:

a) T cuadrada: cuando dos planetas se hallan en mutua oposición mientras otro planeta está en Cuadratura con ambos, la configuración que así se forma se llama T Cuadrada. El esquema de este aspecto parece formar visualmente una gran formación en T a través de la Carta. Algunos estudios estadísticos han sugerido que a la T Cuadrada se la puede encontrar por lo menos en el cuarenta por ciento de todas las Cartas. Al planeta que se halla en cuadratura con la oposición se lo suele lla mar focal o «apex». Fundamentalmente, da al astrólogo una clave importante acerca de un principio muy dinámico que al individuo le resulta difícil integrar en el proceso perceptivo de la oposición, sin causar, por lo menos, desarmonía interna, desequilibrio interior o bloqueo personal debido a tensiones. Y esto se expresa, con el tiem po, a través de las relaciones del individuo. Ese esquema, de poten tes tensiones, es molesto para el individuo, debido a que el planeta focal o «apex» tiende a contrariar continuamente el equilibrio, la ar monía y la moderación que la oposición procura alcanzar idealmente.
La Carta de Freud Presenta una T Cuadrada formada por Saturno (ápex), Marte y Júpiter en oposición.

b) Asa de balde o Mango de paraguas: en esta configuración un planeta individual aparece como «enfrentándose» a todos los demás planetas de la carta. Dicho planeta constituye el «Asa» del balde, mientras que los demás formarían el «Cuenco».
Este planeta es considerado fuerte. Si se tratara de un transpersonal, sería razón suficiente para determinar polaridad del mismo. Tiene todo el manejo (la manija) de la carta. En estos casos es esencial poder resolver todas las tensiones que tiene ese planeta, que funciona como un emergente de toda la carta, para lograr el equilibrio de todo el mandala. Esta es una configuración poco frecuente y evidentemente quienes la posean en su carta natal tienen por delante una tarea compleja.
Freud posee esta configuración, con Marte como Asa del balde. Si analizamos a Marte podríamos decir que es un Marte débil por signo y casa (se encuentra en Libra por lo tanto está en exilio y además está en casa XI), pero en realidad en esta carta es un planeta fuerte, ya que es el asa del balde.
Para esta persona, su mandala no logrará la expresión más acabada hasta que no sea capaz de hacer funcionar correctamente a este planeta. Esto requiere de un verdadero abordaje de todo el cuenco. También observamos que Marte y Venus están en mutua recepción, es decir, Marte en Libra y Venus en Aries.

POLARIDADES Y NÚCLEOS
1) Polaridad y núcleo uraniano: está determinada por Urano en casa VII y Urano conjunción Sol.
El núcleo está formado por: Urano conjunción Mercurio, Urano sesqui cuadratura Marte, Kirón en Acuario, Luna en Géminis, Marte en Casa XI, Nodo Sur en Casa XI, y la Matriz de Aire.
2) Polaridad y núcleo neptuniano: está determinada por Neptuno en Casa IV y por Neptuno en semicuadratura con Plutón (el regente del Ascendente).
El núcleo está formado por: Neptuno Conjunción Júpiter, Neptuno semicuadratura Kirón, Neptuno cuadratura Luna, Júpiter en Piscis y Casa IV en Piscis.

3) Polaridad y núcleo plutoniano: está determinada por Ascendente en Escorpio.
El núcleo está formado por: Plutón conjunción Venus, Plutón quincuncio Marte, Plutón cuadratura Kirón, Venus en Aries, Luna y Saturno en Casa VIII y Subtono ariano (más adelante veremos que también tiene Subtono taurino).
4) Subnúcleo de Tierra: consideramos este Sub núcleo ya que si bien no se dan las condiciones para la formación de un Núcleo saturnino, sin embargo el nativo presenta énfasis en este elemento.
El Subnúcleo está formado por: un Stellium en Tauro que incluye al Sol y a Mercurio entre otros planetas, la Casa VII en Tauro, la modalidad es Fijo de Tierra (Tauro), Virgo en Casa X, Saturno Cuadratura Marte, Saturno Cuadratura Júpiter, y por el Subtono taurino (la Luna, Saturno y el Ascendente poseen Subtono taurino).

Análisis de la CASA VII, no proyectiva en este caso particular:
Teniendo el Sol en Tauro partil a la cúspide de la casa VII era de esperar una gran proyección de esta energía taurina en pareja y socios. Esto es lo que suele suceder con los Ascendentes en Escorpio: proyectan el sostén, el apoyo, la fidelidad, la presencia y sienten que el peñón de Gibraltar está afuera
Sin embargo, en el caso de Freud, conociendo su historia de vida, sabemos que no proyectó ningún contenido de su Casa VII, comenzando por Tauro (el signo en su cúspide), ya que él era el sostén de su hogar, su propio peñón de Gibraltar, capaz de sostener además sobre su espalda un nuevo concepto científico que le granjeó la enemistad de toda la Comunidad científica europea de la época.
Así quedó marginado, en el mejor estilo uraniano, durante muchos años. Téngase en cuenta que el psicoanálisis desarrolló raíces en otros países y aún continentes (primero en los Estados Unidos), a pesar de que se trataba al comienzo apenas de un pequeño reducto cerrado de psicoanalistas judíos.
Lo que estamos viendo tiene relación con que el regente de su Ascendente, Plutón, que está exiliado en Tauro, en Casa VI, y nos demuestra como estos emplazamientos pueden ser llaves para resolver satisfactoriamente el eje Ascendente – Descendente. En este caso, le facilitó hallar la energía de su Ascendente.
Debemos tener en cuenta que además su Sol es taurino, algo que seguramente también lo ayudó a agenciarse los medios materiales para su auto sostén. Freud tenía un buen pasar económico, y también era un coleccionista de arte clásico.
Tauro (signo de poder) le permitió, con prudencia y sensatez, guardar e invertir su dinero para que nunca le faltara nada, aún en época de guerra y crisis.
Esta carta nos muestra la necesidad de desarrollar la prudencia como astrólogos, lo suficiente como para no decir que los contenidos de la VII «siempre» serán proyectados. «Muchas veces» sería más apropiado.

Mercurio en Tauro:
Es lento y pertinaz, un rumiante de ideas que seguramente no abandonará, sino que las seguirá elaborando. Finalmente cuando las exprese serán irrebatibles. Tauro «esculpe» las ideas. Esto se aprecia claramente en la obra escrita de Freud, que se nos presenta como propia de un artista literario , aunque desarrolle contenidos catedrático – científicos. Cada oración es cuidadosamente elaborada, como si fuera labrada por un orfebre de las palabras. Esto redunda en una gran facilidad para el lector, que encuentra las nociones plasmadas en el papel con extraordinaria claridad meridiana.

Urano en Tauro:
Tratemos de analizar brevemente la polaridad de este transpersonal.
Advertimos que, por un lado, tenemos un nativo con capacidades de logro al estilo taurino, es decir pudiendo sostener, materializar, cuidar y elaborar a través del tiempo, y que alcanza prosperidad como científico e incluso mantiene ciertas tradiciones ancestrales como la pertenencia a la religión judía, por ejemplo.
Pero por el otro lado, tenemos una persona que rompe estructuras, saltando amplias brechas, trayéndonos toda una concepción nueva y absolutamente revolucionaria acerca de la dinámica de la psiquis humana, hasta el punto de constituirse nada menos que en uno de los cuatro hombres «bisagra» que ha cosechado la humanidad desde sus albores hasta nuestros días. Freud ha contribuido a que la mirada sobre nosotros mismos, en tanto individuos, sea completamente diferente de la que podríamos tener sin todo el complejo andamiaje de la teoría del psicoanálisis.
Concluimos entonces que su polaridad uraniana no es directa ni inversa, sino que existe un equilibrio. Es un caso de Alquimia.

Kirón en casa III:
Generalmente, hay una herida en relación con los hermanos. Dicha herida pudo ser activada por la pérdida de sus hermanos. De su biografía sabemos que cuatro de sus hermanas mujeres murieron en campos de concentración nazis. Esto además tiene que ver con Kirón en aspecto tenso con Plutón.
También podemos decir que siendo el primogénito e hijo dilecto de su madre, puede haber sido vivido por sus hermanos como el «heridor», atentos a los temas de competencia, que siempre se suscitan entre hermanos, fundamentalmente del mismo sexo. En este sentido despertaría entre sus hermanos celos y envidia (Mito de Caín y Abel).
La Comunicación es otro de los contenidos de la Casa III. Kirón vuelve a expresar dificultad. En el caso de este nativo, nos inclinamos a pensar que esta última residía en su falta de capacidad para escuchar las ideas de los otros, no pudiendo entonces conectarse con sus pacientes (y discípulos y colegas) de otra forma que no fuera intelectual y asociativa. Nuevamente el Heridor.

Kirón en Acuario:
Al estar emplazado en el signo de Acuario y en una casa análoga al elemento Aire, vemos entonces una tendencia pronunciada a que la persona se identifique con la mente: ES LA MENTE. Una mente que además es brillante, original y transgresora (relacionamos esto también con Urano, en este caso en conjunción con Mercurio, en casa VII). Freud gozaba de un poder de asociación y un nivel de objetividad extra-ordinarios, lo que le permitió ser su propio psicoanalista (y el de su hija Anna), ser él mismo su principal fuente de trabajo e inspiración. La escisión de su mundo emocional puede ser muy fuerte con este emplazamiento, lo que da como resultado un cuerpo físico que recibe las tensiones que se producen entre el mundo mental y emocional, y que por ende sufre.
Otra característica de Kirón en Acuario es el sentirse diferentes e inadecuados. Les cuesta coparticipar en grupos, y si lo intentan se sienten marginados o se automarginan. Podríamos decir que son almas que traen recuerdos de exilio de otras vidas.
Puede existir cierto nivel de psicosis o neurosis aguda, con un sistema nervioso hipersensible (parecido a Kirón en aspecto tenso con Urano.
Recordar que Urano rige el fluido eléctrico entre las neuronas). Las crisis nerviosas pueden ser frecuentes y el temor a volverse loco siempre está latente.

Síntesis de Kirón en III en Acuario:
Son personas con tendencia a instalarse en el plano mental. Pueden sentir que su mente está herida, que no es de confiar; por momentos hay claridad de pensamientos y en otros hay mucha confusión y disociación. También puede ser una mente que sana, si se conecta a un nivel más transpersonal.
Pueden pasar por períodos de obsesión por entenderlo todo, (hiperactividad mental), sin darse cuenta que tanta fragmentación (casa III análoga a Géminis), puede ser peligrosa para su sistema nervioso (Urano regente de Acuario).
Después de revolucionar su propio pensamiento individual, estas personas podrán ser capaces de hacerlo a nivel social y colectivo.
Lo que comuniquen es probable que sea brillante, original, trasgresor y fuera de época. Cuando el mensaje revolucionario es dado a luz la marginación puede ser posible. Freud fue el gran reformador de la psiquis y sus teorías tuvieron tal repercusión a nivel social y colectivo que influyeron y cambiaron el enfoque de la ciencia, y por eso fue rechazado por sus pares.
El deseo de aportar y comunicar algo nuevo a la sociedad es muy fuerte. Esa es la tarea de Kirón en Acuario: poder mantener la individualidad de pensamiento comprometiéndose a nivel colectivo y social con sus creencias.
Como pueden llegar a ser muy soberbios intelectualmente, deben tratar de ser conscientes de ésto para no caer en la rigidez por sostener ideas ‘nuevas’, rechazando lo viejo y caer así en su propia sombra.
El aprendizaje es la humildad y la aceptación de otras estructuras mentales.
En el caso de Freud es muy claro este aspecto, que le valió la separación y alejamiento de varios de sus discípulos (Jung entre otros), por diferencias en la línea de pensamiento.
Puede haber un terror oculto a pertenecer a grupos que luchen por un objetivo común, y son muy sensibles a las influencias colectivas. Es por eso que tal vez la única manera de sentirse dueños de si mismos es adoptando una actitud individualista
(Leo opuesto complementario). Como la comodidad está en el sentirse disidente o diferente, sabemos que Freud formó un círculo muy cerrado, llamado la «Sociedad de los miércoles». Era un reducto muy exclusivo, donde los miembros, en su mayoría judíos, se identificaban y diferenciaban con un anillo con una gema griega azul.

Kirón semicuadratura Neptuno:
Con este aspecto el nativo puede sentir que sus propios deseos de dilución (con algo mucho más grande que él, llámese Divinidad, Misticismo, experiencias extáticas o religiosas, etc.) pueden ser altamente peligrosos, y desde esa percepción realizar grandes esfuerzos para reprimirlos.
No obstante, lo más probable es que estas personas recurran al rol de víctima, valiéndose de varias artimañas para lograr la atención de quienes lo rodean. Pueden enfermar o caer fácilmente en desbordes emocionales.
Freud también rechazaba con vehemencia todo lo que tuviera relación con el misticismo y lo intangible; a Jung lo llamaba «el hereje, el místico o el jungiano» porque quizás le causaba terror lo irracional, todo lo que amenazara su solidez e identidad mental. Una tendencia casi inevitable en nativos con este emplazamiento.
Demasiado era el control que ejercía en pos de no disolverse y caer preso de emociones que exhibieran su vulnerabilidad.
Si se conectan con el costado creativo de este emplazamiento, pueden ser personas que ayuden a otros a reconectarse consigo mismos y con la vida, sin perderse ni diluirse en las emociones propias ni ajenas.
Otro tema de este aspecto son los delirios mesiánicos, (tener también en cuenta su conjunción Neptuno/Júpiter), de tal modo que la compasión y el deseo auténtico de sanar pueden ser contaminados por el auto engrandecimiento.
Freud, según él mismo lo decía, se convirtió en un Mesías, fundó «una nueva religión y decía que sus discípulos eran sus apóstoles».

Piscis en Casa IV:
Vamos a relacionar esto yendo a la raíz de su carta, recordando que ahí se encuentran sus nutrientes.
Encontramos a Piscis en la cúspide. Es en el hogar donde se evidencian las características de este signo.
Pudo ser un lugar de confusión, donde los roles no eran claros . Quizás había un miembro de la familia que sufría alguna adicción, o su familia se implicó en algún tipo de sacrificio.
Sabemos por su biografía que eran una familia judía que debió abandonar su país natal por la persecución nazi.
Sin embargo, hay un anhelo oculto de volver a la situación paradisíaca, de volver a la Fuente, donde todo era maravilloso y abundaba la amorosidad, aunque en el fondo esto tuviese su costado oscuro. A veces el precio por quedarse en esta estructura puede ser muy alto: en la mayoría de los casos es la pérdida de la propia identidad y libertad.
A este tipo de cartas con Piscis en la raíz, se las llama VENECIA, por que sin darnos cuenta, muy sutilmente, el agua va a corroer los cimientos al punto de tomar la carta por completo. Si rechazamos esta energía lo más probable es que estemos inmersos en estas aguas, sin siquiera ser conscientes de ello.
Es interesante destacar que Freud, en las instancias finales de su enfermedad, había acordado con su médico que llegado el momento, este acelerara su muerte con una sobredosis de morfina para evitarle un mayor sufrimiento. Una manera muy pisciana y neptuniana de terminar con su vida.
«La forma en que iniciamos la vida, es seguramente la forma en la que la terminamos…, a menos que tomemos conciencia de ciertos rasgos inconscientes de la niñez y hagamos algo por cambiarlos»
(Liz Greene).

Hipótesis sobre la interacción entre los Núcleos

En este apartado partimos del supuesto que nuestro consultante es una persona desconocida, de la que sólo tenemos a la vista su carta, sin conocer su historia de vida y obra consumada. Estamos tratando de elaborar una hipótesis respecto a la interacción entre los Núcleos ya mencionados.
Sabemos que tiene un Subnúcleo de Tierra y las tres Polaridades.
Una pregunta para formularnos sería: ¿Con qué Núcleo tendría más dificultad para conectarse concientemente?
Para comenzar nuestra elaboración consideramos el conteo de Elementos. Observamos 11 puntos de Tierra y Aire que son los dos elementos objetivos que se combinan naturalmente. Una hipótesis sería que podrían asociarse fácilmente la Tierra con el Aire, y el Subnúcleo de Tierra podría darle forma a la polaridad Uraniana, relacionada con el Aire.
Esto es bastante coherente para esta carta, ya que los elementos de intensidad que tienen que ver con las pasiones, es decir el Fuego y el Agua, casi no están presentes en nuestro conteo de elementos.
Con Piscis en la Raíz (Carta Venecia), y el Stellium taurino de extrema fuerza, al que se incorpora Plutón,- regente de la carta-, emplazado también en Tauro, – signo que pertenece a la Cruz Fija o de Poder, – tenemos energías dispares que deberán reconciliarse para una mejor evolución del ser y la consciencia.
Inferimos que Plutón se siente «a sus anchas» (aunque esté en exilio) en este signo fijo, que le facilita la tarea de concentrar el poder que este planeta tan voraz anhela. Esta alianza tendría lugar aún en el caso de que Plutón no estuviera en Tauro, ya que igualmente se asociaría al Stellium taurino, energía que seguramente le viene mucho mejor a la Polaridad plutoniana que la fluida y sin forma de Piscis en la Raíz y del Núcleo neptuniano.
En este encuadre, el neptuniano se convierte en el «núcleo del terror»: AMENAZANTE y tanático por excelencia.
Le llamamos Núcleo Tanático, porque su pulsión de muerte es constante ya que anhela el retorno al Paraíso primordial, llamado por el mismo Freud «anhelo oceánico»: la muerte como la disolución del yo individual, la falta de forma y estructura, de parámetros.
Insistimos que consideramos que en esta combinación energética, Neptuno, para la energía uraniana, plutoniana y taurina, es una gran amenaza.
Si este núcleo hubiera aflorado tempranamente en la vida de nuestro sujeto, entonces tendríamos un Kirón víctima en III, sin poder valerse de su mente, y no conoceríamos a Freud como el creador del psicoanálisis. Encontraríamos apenas a una persona confusa, victimizada y probablemente adicta a sustancias y a otras personas, sumida en el martirologio.
Es un largo viaje el que tiene que recorrer este individuo para conectarse con los nutrientes de su raíz y resolver por ende este núcleo. Advertimos de este modo una fuerte tendencia a ser Neptuniano inverso, a tener todo fríamente (Urano) controlado (Plutón), sin darle espacio ni a la emoción ni a sus anhelos de espiritualidad.
A esto se agrega Libra en cúspide la Casa XII, engrosando el tema de la abstracción y la distancia con lo emocional.
Por otra parte, no habiendo Fuego, un astrólogo con poca experiencia podría inclinarse a decir que hay una tendencia a funcionar como plutoniano inverso. Pero si fuera tal, Tauro se iría a la sombra también. Además, la Cruz Fija dejaría en este supuesto de ser operativa, por lo que si se tratara de un plutoniano inverso toda la estructura de su mandala estaría absolutamente desmantelada.
Tampoco podrían funcionar la Tierra y el Aire, por la instalación del sujeto en la posición de víctima.
Esto es bastante sugerente, y nos pondríamos a pensar, que como parte de una gran reacción defensiva contra el núcleo neptuniano, a través de asociaciones y alianzas (Stellium taurino), favoreciendo la expresión de toda la energía de su carta como conjunto (holograma), finalmente la persona tendrá la tendencia a ser plutoniana directa.
Nos queda como duda que ocurrió con la Polaridad uraniana (siempre en el supuesto de tener solamente la carta como mapa de ruta, y estar elaborando hipótesis).
En este caso mantendremos la duda, sin formular hipótesis, hasta preguntar al consultante al respecto. Y preguntaríamos ¿cuántas veces en su vida, al seguir procesos taurinos – plutonianos, vio como un rayo le hacía volar todas las cosas por los aires? (uraniano inverso). Si nos dijera por ejemplo que es un creativo, un inventor, o incluso un artista que va plasmando, ya sabemos que se trata de alguien que acepta la energía de Urano

Hablando ahora de nuestro nativo concreto, Sigmund Freud, ¿De que manera logró drenar toda su energía pisciana – neptuniana?

Obviamente por todo lo enumerado con anterioridad, estamos hablando de un neptuniano inverso. A pesar de ello recibe una gran dádiva del cielo, que fue la posibilidad de desarrollar Júpiter, el timón profundo de la vida.
Júpiter cumple un papel muy importante en esta carta, en conjunción con Neptuno, emplazado en el signo de Piscis y como si fuera poco en la raíz de su carta (Casa IV). Es por medio de este planeta que logra drenar y canalizar toda esta energía que pudiera ser destructiva en caso de no ser trabajada.
Un gran visionario que lleva a la acción sus visiones (Júpiter oposición Marte), alguien que fue capaz de captar la señal y proclamar a los SUEÑOS (Kirón/Neptuno) como la vía regia del inconsciente. La interpretación de estos símbolos oníricos fue la base del psicoanálisis. Para decodificar estos símbolos él aborda también el análisis de los mitos.
Freud se conecta con su raíz y toma los nutrientes que ésta le brinda, aunque la forma en que lo hace está teñida por otros aspectos de su carta.
Gracias a esto podemos ver gran parte de los frutos que dio la copa de su árbol , frutos virginianos, donde el orden y el sentido de la discriminación prevalecen, donde el pensamiento lógico y el análisis son parte de su estructura.
Freud encuentra su misión y orden dentro del sistema, y la forma en que lo hace no está en juicio, sino su capacidad de abrir las puertas del inconsciente poniendo su visión al servicio y desarrollo del Ser.

Júpiter en Piscis en IV:
Las personas con este emplazamiento tienen una tendencia a sintonizar con la gente desde un lado muy compasivo; el deseo de ser útiles a los desvalidos es muy fuerte, corriendo riesgos, si fuera necesario, y soportando críticas severas, a fin de promover una gran causa y visión.
Necesitan actuar de esa manera para sentir fe en si mismos, en su interior hay mucha seguridad, la suficiente para no permitir dejarse embelesar por los hechizos de la fama o el dinero.
Pueden ser personas muy generosas, pero no sólo con sus familiares o círculo más cercano, ya que Júpiter en esta casa y en este signo necesita expandir su espíritu a la sociedad, a su cultura.
Sabemos que Freud venía de una familia judía. En principio él rechaza toda religión por considerarlas un engaño colectivo, sin embargo su búsqueda era esencialmente religiosa, pero con conciencia universal. Como ya hemos dicho, la mayoría de sus seguidores eran judíos y él atribuía grandes cualidades a este pueblo. Además de su fascinación por Moisés, a quien consideraba el fundador del Judaísmo.
Para encontrar el timón profundo de su vida (Júpiter), Freud debe reconectarse con sus raíces, seguir su intuición y descubrir su guía interior. En principio lo proyecta en el afuera: Charcot fue su gran maestro, quien le enseñó la metodología hipnótica, pero más tarde él decide hacer su propio camino.
Las personas con Júpiter en Piscis en IV, necesitan períodos de soledad para poder explorar su interior, eso los ayuda a desarrollar su intuición y sensibilidad psíquica.
Una frase que sintetiza este aspecto puede ser la que Freud dijo: «…En mi aislamiento (Júpiter en Piscis) sentí el ansia de un círculo (Casa IV) de hombres selectos y superiores, que vosotros fuerais judíos me vino mejor…y siempre me pareció no sólo vergonzoso sino insensato negarlo…»

Júpiter Conjunción Neptuno
Estas personas corren el riesgo de tornarse dogmáticas, siguiendo a un gurú ciegamente, por ejemplo. Tenemos aquí un místico que podría caer en manos de una secta, fundar su propia secta, con tendencia a delirios mesiánicos marcadamente potenciados, etc. En el caso de Freud, ¿como resuelve esta tensión, evitando morir ahogado? ¿Cómo se salva de no quedar atrapado en este lugar donde sólo se aspira éter?
La respuesta se relaciona con los aspectos de Saturno Cuadratura Neptuno – Júpiter.

Saturno Cuadratura Neptuno – Júpiter
Con respecto a Neptuno se trata de una cuadratura creciente.
¿Cuál es el conflicto que se plantea?: la forma y la falta de forma chocan para encarnar una visión ó para negarse a nacer psicológicamente. Él tiene que resolver ésta tensión, de lo contrario, Saturno, aliado con el stellium taurino -de extrema fuerza- y con Plutón, impediría por el resto de su vida que aparezca la energía pisciana, que como ya hemos visto es la más peligrosa de la carta.
Tendríamos así una persona que quedaría atrapada en el esquema ultra ortodoxo: médico psiquiatra, exitoso, clientela, buen pasar económico, y no aflorarían para nada los núcleos uraniano y neptuniano.
Si ocurriera a la inversa y el Núcleo neptuniano avanzara sobre todo el esquema de Tierra y saturnino, tampoco estaríamos hablando de Freud, porque el Agua lo hubiera disuelto todo. Es obvio que, como ya hemos dicho, ante esta tensión la persona tenderá a funcionar primeramente como neptuniana inversa, fundamentalmente en Occidente. Sin embargo, Neptuno va atacar subrepticiamente durante años, erosionando todo lo que es saturnino, a punto tal que la persona se puede llegar a encontrar absolutamente desmantelada si no pudo ir elaborando e integrándolo.
Neptuno es la gota que orada la piedra.
Pensando ahora en la resolución de la tensión, si la energía neptuniana se fuera incorporando y elaborando paulatinamente, disolviendo gradualmente la tendencia superyóica y rígida, alcanzaría así la Alquimia expresada en su obra, pero que sin embargo no alcanzó a expresar totalmente en su vida personal, si recordamos detalles como que fue el último gran representante del patriarcado, por ejemplo.
Por otra parte, ya hemos dicho que su muerte fue neptuniana, adormecido en su lecho por la morfina.
Como podemos apreciar, la Alquimia (equilibrio y resolución) de su polaridad neptuniana sólo es resuelta parcialmente.
Júpiter cuadratura menguante Saturno ya viene con un aprendizaje que le facilita poder bucear sin ahogarse en las aguas piscianas, dándole forma a esas visiones estrambóticas (confusas) de Júpiter en Piscis.
Vemos de esta manera, como gracias a Saturno y Tauro logra darle forma a las energías de Júpiter y Neptuno en Piscis.

Luna en Géminis en Casa VIII:
Los aspectos burdos de esta posición que deben morir son la disociación, la superficialidad, la multi fragmentación . . . para alcanzar finalmente la fusión con la mente profunda. La tendencia de estas personas a quedarse con la respuesta rápida y sencilla, debe morir una y otra vez para ceder finalmente el paso a un buceo en las profundidades de la mente.

Saturno en casa VIII:
Generalmente los contenidos de esta casa quedarían inhibidos por la presencia de Saturno: la muerte, el sexo, el ocultismo, etc.
De hecho, para Freud, el ocultismo (esoterismo – misticismo) no existía, y esa es la base del gran encontronazo que tuvo con Jung.
En relación al sexo, logra saltar la inhibición y hacer de este complejo tema un lugar de trabajo. Saturno lo pone a trabajar. Es una muy buena resolución para cualquier Casa donde se encuentre emplazado Saturno: hacer de sus contenidos un terreno de trabajo.
Con respecto a la muerte es el primero que habla de Tánatos (impulso hacia la muerte) y de Eros (impulso hacia la vida), logrando conciliar estas dos grandes potencias polares. Las trae a la luz, sin vacilar en hablar de Tánatos como pulsión de muerte. Parte de la resolución de Saturno en casa VIII en cuadratura con Neptuno es decidir morir por una sobredosis de morfina que él mismo solicita. Tengamos el cuenta que la morfina es Morfeo (bien neptuniana). Desde Saturno hubiera seguido resistiendo el sufrimiento, estoicamente hasta el final.
Si bien es cierto que hay un componente plutoniano en la manera como se manejan las cosas: «Voy a morir cuando yo lo decida y bajo mis propios términos» (Freud había pactado con su médico), sin embargo la elección de la forma (la instrumentación) es neptuniana.

Luna Conjunción Saturno:
Por estar en el mismo Signo y Casa a 12º de orbe consideramos operativa esta Conjunción.
Su madre era exigente y autoritaria, habiendo asumido ella el rol de matriarca de la familia. Podemos además intuir ciertos rasgos de austeridad maternos, considerando que se trataba de una familia numerosa de inmigrantes, con un padre muy mayor que seguramente no tenía grandes capacidades de generación económica.

Mercurio Conjunción Urano en Tauro:
¿Cómo son los procesos mentales (Mercurio) de esta persona?
Freud resolvió esta conjunción de la siguiente manera: la información y las ideas le llegaban súbitamente como un rayo (Urano). Después él se quedaba rumiándolas (Tauro) hasta digerirlas / procesarlas.

Venus en Aries:
Estamos hablando de su Ánima y del tipo de mujer que le atrae. La mujer que elije para compartir su vida tiene rasgos amazónicos, con deseos propios bien definidos. Sabemos por ejemplo que su esposa, Martha, no quiso mantener más relaciones sexuales con él luego del nacimiento de su sexto hijo. Una posición absolutamente transgresora para la época: echar a su marido de su cama. Y esta decisión fue indeclinable, sin importar que su cónyuge fuera Freud, y ni siquiera que éste iniciara una relación romántica con su cuñada, es decir la hermana de su propia esposa, y que llegara a convivir con ambas en la misma casa.
No obstante, como Venus rige la casa XII con cúspide en Libra, se guardaban las apariencias y Martha era la «esposa de su marido». Esto se aprecia en detalles cotidianos que conocemos de la biografía de Freud, tales como que su mujer ponía solícitamente la pasta dentífrica sobre su cepillo de dientes.

Venus en Aries Casa VI:
Busca armonía (Venus) en su trabajo (Casa VI). Pero al tratarse de Venus en Aries, en este caso la armonía consiste en que todos en su entrono laboral acaten sus iniciativas pioneras como directivas, sin oponer resistencias ni cuestionamientos.
Es una Venus en exilio y por lo tanto no receptiva. Único planeta en el elemento Fuego, unida con el Sol en Tauro, se convierte en una Venus muy fuerte en todo lo relacionado con el trabajo. Así es que Freud obtuvo el premio Göethe por sus obras escritas –como ya dijimos-, que aunque versaban sobre contenidos científicos, hacían gala además de una sofisticada riqueza literaria. Esto es una Venus en casa VI donde el trabajo debe ser hermosamente presentado, aún en los escritos.

Venus Conjunción Plutón:
Aquí podemos establecer una analogía con la Mitología.
Freud (plutoniano directo) representaría a Hades. Se enamora a primera vista (Venus en Aries) de Martha, su mujer, quien hasta esta instancia representaría a Kore, inocente y virginal. No la viola ni la rapta como en el mito, dado que como ya sabemos posee en su carta una poderosa energía saturnina y libriana que seguramente se lo impediría. La seduce ¡y cela! hasta «hacerla suya». Luego descubre a su lado a una mujer poderosa, que suena con su propia voz: Perséfone, capaz de enviar a su marido a dormir a otro lado, fuera de su cama. Justamente, por ser muy poderosa puede tolerar como compañero durante toda su vida a un hombre de la naturaleza de Freud.

Plutón en VI:
Los contenidos de esta casa serán de suma importancia, no solo por ser Plutón el regente de la carta, sino también por la poderosa energía de este planeta.
Los contenidos de la casa VI (salud, trabajo, servicio) fueron para Freud de verdadero significado, donde se le exigió un continuo renacer. Cuando hablamos de renacimiento nos referimos a una muerte psicológica o arquetípica; el límite entre consciente e inconsciente se tornan borrosos y la transformación a nivel personal (emoción, mente e identidad) es inevitable.
Su manifestación violenta y destructiva es lo que hace de este proceso algo doloroso, pero una vez aceptada la transmutación, el efecto integrador que brinda es un gran regalo.
La salud, el trabajo y el servicio que damos, son las esferas de la vida que se verán constantemente transformadas por la compulsiva y liberadora naturaleza de Plutón en VI.
Hay una gran necesidad de ayudar, de hacer algo significativo y valioso, y sentirse útil es fundamental para estas personas. Como lo hagan, será el tema central. Puede que en un principio sea de forma compulsiva y que el otro se sienta invadido, y no comprenda ni aprecie el valor de la ayuda, lo que puede generar resentimientos y enojos soterrados.
En el caso de Freud su trabajo constituyó un pilar esencial para su crecimiento.
Pero, el rechazo y la marginación de la comunidad científica, fueron factores de inestabilidad y crisis continuas.
Como ningún otro contemporáneo, se atrevió a profundizar en temas tabúes como los que vemos en su obra, pero que a su vez echaron luz sobre una sociedad regida por el control y la represión.
La energía encapsulada fue liberada pero causó estragos y seguramente mucho dolor.
Reajustar periódicamente el lugar desde donde se brinda el servicio y como se lo brinda, es inevitable y necesario.
Siendo que Freud se destacaba por su intuición, descubrió que una manera valiosa de hacerlo era trabajando consigo mismo, de esa manera resignificaba su trabajo y lo transmutaba en una ayuda real para el otro.
De más está decir que Freud hizo de la salud mental el eje de su vida. Esta dedicación desmedida y a veces compulsiva generó tantos movimientos internos y externos que al cabo del tiempo se vieron reflejados en su salud física.

Marte quincuncio Plutón:
Nos habla de un temperamento agresivo y dictatorial, aunque atemperado por la calidad de este aspecto que es menos tenso que los otros.
Hay una tendencia a querer dominar y luchar por el poder, sin tener demasiado en cuenta los derechos y la realidad de los demás.
Freud no supo a veces como ejercer el poder de este aspecto, lo que lo llevó a varias confrontaciones, enojos y rabias con su entorno (Adler y Jung, entre otros).
Si a esto le sumamos su predominante energía taurina, que rumia la rabia y jamás olvida, y su aspecto Saturno-Plutón que inhibe la expresión de este último, («si hay rabia que no se note»), además de Marte en Libra que acentúa esta tendencia inhibitoria, descubrimos que Freud pudo no haber sido muy consciente de toda esta ira y furia contenida y mucho menos buscar una manera de canalizarla.
Sin drenar esta energía por medio del ejercicio físico, el cuerpo se resiente y -como en el caso de Freud- hay una tendencia a generar enfermedades frías, como el cáncer o autoinmunes. Él muere de cáncer de mandíbula, una enfermedad que se prolonga por quince años, los suficientes para que el resultado de esta experiencia tan dolorosa de lugar a una verdadera transformación.

Datos biográficos
«Los estudios y la medicina fueron una constante en su vida…» Plutón en VI

«Era un ambiente familiar bastante confuso para Freud, ya que su padre era mayor…» Piscis en IV

«Lo llamaba el niño dorado y era el hijo preferido, fue criado y mimado como si fuera hijo único» Kirón en III y Luna en VIII

«1958 muere Julius su hermano»
«Mueren tres de su hermanas en campos de concentración» Kirón en III

«1882 se enamora a primera vista de Martha Bernays, de 20 años…» Venus en Aries

«1884 empezó a estudiar y a experimentar con la cocaína, alcaloide de moda en esa época victoriana, donde los intelectuales encontraban su supuesta inspiración. Se interesó por los aspectos médicos […]. La usará también a lo largo de su vida…» Polaridad plutoniana

«1885 parte becado a París y trabaja con Charcot, quien modifica sustancialmente su contacto con la medicina (fue una especie de mago Merlín) […]. Durante el tiempo del péndulo del hipnotizador le fue tan revelador como el océano y […]»
Neptuno en Piscis, conjunción Júpiter

«Respecto a las mujeres dijo, «…siempre han tenido dificultades, pero no necesitan psicoanálisis para resolverlas. Después de la menopausia se convierten en personas mas tranquilas y resignadas.»
«[…] ella dejó de tener relaciones sexuales con su marido después del nacimiento del sexto hijo.» Venus cuadratura Kirón

«También se dio cuenta de que los pacientes le transferían a él lo que sentían por sus padres, naciendo así el concepto de transferencia» Casa VIII

«A menudo sentí como si hubiese heredado toda la capacidad de desafío y todas las pasiones con que nuestros antepasados defendían su Templo, y de buena gana habría sacrificado mi vida por un gran momento histórico… Por temperamento no soy sino un conquistador un aventurero…con la curiosidad, y la tenacidad que pertenece a un ser de carácter…» Marte oposición Júpiter

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